[203] Esta fábula pudiera tener su origen en el portento de Josué, que detuvo el sol, y parece convenir con la teoría de Burnet, según la cual la tierra, antes del diluvio, se hallaba en posición paralela al sol.

[204] Según los críticos, donde dice 600 debiera leerse 60.

[205] No se sabe que este duodecimvirato fuera elegido libremente por los egipcios, como parece indicar el autor.

[206] Lo que resta del laberinto, que conviene exactamente con la descripción de Heródoto, se llama el palacio de Caronte, la laguna Meris el lago de Caronte, y la ciudad de los Cocodrilos es Arsínoe, de la cual solo quedan ruinas. Tres fueron los objetos y usos del laberinto: servir de templo común o panteón de los doce reinos en que se dividía entonces el Egipto, de corte suprema para los mayores negocios del estado, y de sepultura común para los monarcas.

[207] Conviene no confundir la laguna Meris o Miris con la laguna Marea, vecina a Alejandría, entrambas de las cuales creyó Arístides que habían sido en lo antiguo dos senos del Nilo. La presente laguna de Caronte tiene ahora 12 leguas, o a lo más 15 de circunferencia, término medio entre el cómputo de Mela, que solo le da 20 millas, y el de Heródoto, harto exagerado, aunque los naturales le defienden diciendo que cierto terreno, arenoso en el día, formaba antes una parte de la laguna. Además de la acequia principal de que se habla aquí, por la cual el lago descargaba o recibía las aguas con sus puertas que se abrían o cerraban, desaguaban en él otros canales menores salidos del Nilo, admirables por su número y construcción, los cuales se conservan enteros. En cuanto a las pirámides de Meris, han desaparecido, si bien aseguran los vecinos que cuando el río no sube mucho se ven sus ruinas, no menos que las de los templos, sepulcros y otros edificios en una isla de una legua de circunferencia, situada en medio de la laguna.

[208] Las 20 minas se computan en 129 libras esterlinas; y el talento de plata en 258 de la misma moneda, sin contar los picos.

[209] Si este conducto se supone natural, y más si se concede a la laguna un manantial siempre vivo, como quieren algunos viajeros, será esto más probable que no si se pretende que el conducto es artificial, pues entonces el lago todo se hubiera desaguado por él, y la tierra excavada por tan largo trecho hubiera debido de ser infinita.

[210] Esta es la única vez que el autor hace mención de este monarca, por haberse perdido el libro que el autor escribió de los asirios.

[211] Sin duda la libación en una taza de bronce debió incitar menos a los once reyes contra Psamético que la envidia de su provincia marítima, viéndole floreciente por su comercio y muy unido con los negociantes extranjeros.

[212] No consta cuál fuese el grado de Neco, si soberano o vasallo, si magistrado o particular: pero la retirada de su hijo a Siria hace conjeturar que sería príncipe de alguna provincia de Egipto.