[61] Este patético e inesperado exordio tiene un tono sublime digno del más diestro orador. La idea grandiosa tomada del total trastorno de la naturaleza, se vio después imitada por los más nobles escritores, como Horacio: Quis neget arduis - Pronos relabi posse rivos - Montibus et Tiberim reverti!
[62] Fundose la monarquía de Corinto en el año del mundo 2490, y tuvo ocho reyes de la primera dinastía, que duró 430 años, siendo Sísifo el primero de ellos. La segunda dinastía, fundada por Fletes, descendiente de Heracles, llamada primero de los Heráclidas y después de los Baquíadas, del nombre de Báquidas su quinto rey, contó 12 reyes, pasando después de la muerte de Autómenes, el último de ellos, a ser aristocrático el gobierno, pues se alzaron con él 200 nobles, llamados los Baquíadas por el autor, quienes, repartidos entre sí los empleos, nombraron un presidente con el título de Prítanis. Duró 200 años esta oligarquía.
[63] Eetión descendía de Aulaso, hijo de Melanes, quien procedía al parecer de Ceneo, uno de los lapitas y compañero de Pirítoo en la guerra de los centauros.
[64] El epíteto dado a Corinto, que equivale a superciliosa, aluda a lo alto y escabroso de la ciudad, o al vecino monte Acrocorinto, en cuya cima estaba una fortaleza inexpugnable. Pirene es una fuente cerca de Corinto, rodeada de mil primores del arte.
[65] Dice Pausanias que se oculto al niño bajo una cesta; pero no es creíble, porque esta especie de mueble pronto lo registrarían los diputados. La soberbia cesta dedicada por los Cipsélidas en Olimpia de que habla después, sería más bien una memoria fastuosa de aquel suceso que un remedo exacto de él.
[66] Ignoro si debo de leer «pero no con la prole de su prole», o más bien, «y aun con la prole de su prole», si nos atenemos a la autoridad de Aristóteles, que en el libro V de su Política cuenta tres tiranos Cipsélidas, Cípselo, Periandro y Psamético, hijo de Gorgias y nieto de Cípselo.
[67] Este aviso tiránico de Trasíbulo, imitado por Tarquinio el Soberbio, tuvo después acogida y aplauso con el nombre de ostracismo en una república que no respiraba sino odio a la tiranía, de modo que Aristóteles, para explicar la naturaleza del ostracismo, se vale de la misma metáfora. En todo cuerpo civil donde reine la envidia triunfará el desmoche de Trasíbulo o el ostracismo de Atenas.
[68] Esta región del Epiro es quizá la Vayelitia, y el Aqueronte el río Verlichi.
[69] Yolco es al presente la aldea Yaco: Antemunte estaba al norte de Terma o de la moderna Saloniqui.
[70] Los antiguos escriben algo más acerca de esta guerra, referida confusamente por nuestro autor. En el año 606 antes de Jesucristo se apoderaron los atenienses de Sigeo, ciudad y promontorio en la Frigia menor, de que estaban en posesión los de Mitilene, quienes se hicieron fuertes en un lugar llamado Aquileo. Habiendo venido a las manos los dos ejércitos, entraron en un desafío los dos jefes. Pítaco, uno de los siete sabios, y Frinón el ateniense, soldado el más gentil de su tiempo, el cual, envuelto en una red que bajo su escudo llevaba Pítaco escondida, quedó rendido y muerto. Ajustose al cabo la guerra con la decisión de Periandro que refiere más abajo nuestro historiador, aunque para conciliario con lo que cuentan los demás, puede creerse que después de la pacificación negociada por Periandro se volvió a renovar la guerra, estando ya en Sigeo el hijo bastardo de Pisístrato.