Así se llegó al censo de 1869, hecho bajo la dirección del señor Diego G. de la Fuente; obra muy buena; primer censo nacional, cuyo capítulo de población futura (pág. 22) da esta curiosa previsión, ejemplo de como el método estadístico puede algunas veces dar resultados para el futuro. La República Argentina tendrá aproximadamente, dice, en 1879, 2.464.000 habitantes; en 1889, 2.444.000; en 1899, 4.778.000; en 1909, 6.591.000. Como se ve, el error ó no existe ó es pequeño y el dato curioso. La ilusión se perdería si se leyera como se lee poco más allá, el cálculo para la ciudad de Buenos Aires en que da para 1909, 650.000 habitantes; por más que dice como condición, «si se conserva en sus límites», y Buenos Aires se ha excedido y se ha apoderado de los alrededores; pero con todo, el cálculo resultó reducido en cuanto al desarrollo de la gran ciudad, como han resultado todos los que se han hecho sobre dicho crecimiento para épocas más ó menos distantes.
Dejando ésto, veamos la estadística de nacionalidades. Existían dentro de la nación, en la época del censo, 1.531.360 argentinos y 211.993 extranjeros divididos como lo expresa el cuadro siguiente:
| Distribución Geográfica | Total | Argentinos | Otros hispano americanos | Brasileros | Norte- americanos | Alemanes | Austriacos | Españoles | Franceses | Ingleses | Italianos | Portugueses | Suizos | Otros estados | Africanos |
| Buenos Aires | 495.107 | 343.866 | 12.062 | 1.118 | 863 | 3.192 | 657 | 28.534 | 27.141 | 9.052 | 60.686 | 1.228 | 2.369 | 3.672 | 1.067 |
| Santa Fe | 89.117 | 75.178 | 1.253 | 121 | 76 | 1.146 | 27 | 1.559 | 1.728 | 690 | 4.223 | 127 | 2.272 | 712 | 5 |
| Entre Ríos | 134.271 | 115.963 | 5.379 | 800 | 39 | 358 | 54 | 3.025 | 2.421 | 451 | 4.258 | 167 | 1.020 | 219 | 117 |
| Corrientes | 129.023 | 120.198 | 2.050 | 3.823 | 13 | 118 | 65 | 432 | 462 | 100 | 1.513 | 121 | 62 | 45 | 21 |
| Córdoba | 210.508 | 208.771 | 381 | 22 | 19 | 67 | 17 | 225 | 262 | 174 | 396 | 10 | 80 | 81 | 3 |
| San Luis | 53.294 | 52.761 | 399 | 6 | — | 20 | — | 35 | 49 | 3 | 19 | 1 | 1 | — | — |
| S. del Estero | 132.898 | 132.763 | 35 | 2 | 2 | 5 | 1 | 26 | 16 | — | 25 | — | 7 | 15 | 1 |
| Mendoza | 65.413 | 59.269 | 5.625 | 9 | 23 | 16 | 2 | 75 | 78 | 11 | 75 | — | 6 | 20 | 4 |
| San Juan | 60.319 | 58.007 | 2.087 | 1 | 8 | 26 | 3 | 38 | 45 | 26 | 54 | 3 | 6 | 10 | 5 |
| La Rioja | 48.746 | 48.493 | 216 | 1 | 1 | 3 | — | 10 | 11 | 1 | 8 | — | 1 | 1 | — |
| Catamarca | 79.962 | 79.551 | 270 | — | 40 | 11 | 5 | 21 | 12 | 17 | 27 | — | 1 | 6 | 1 |
| Tucumán | 108.953 | 108.602 | 160 | 8 | 4 | 12 | 1 | 39 | 73 | 3 | 43 | 2 | 6 | — | 1 |
| Salta | 88.933 | 85.959 | 2.784 | 7 | — | 15 | 2 | 40 | 34 | 5 | 65 | 3 | 9 | 3 | 7 |
| Jujuy | 40.379 | 37.353 | 2.993 | 1 | 1 | 2 | — | 9 | 4 | — | 12 | — | — | 1 | 3 |
| Chaco | 45.291 | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — |
| Misiones | 3.000 | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — |
| Pampa | 21.000 | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — |
| Patagonia | 153 | 47 | 1 | — | — | — | — | — | — | 104 | — | — | — | — | — |
| Id. pobl. ind. | 23.847 | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — | — |
| Ejércitoen opes | — | 4.579 | 608 | 146 | 5 | 6 | — | 12 | 47 | 79 | 39 | 304 | 20 | 100 | 338 |
| 1.830.214 | 1.531.360 | 35.663 | 6.065 | 1.095 | 4.997 | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 | 71.442 | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 |
El total de extranjeros que dió aquel censo, correspondía á una población de 1.830.214. Es así que la proporción fué de 121 por 1000. Mas, de aquel número de extranjeros, 28.000 aproximadamente son hispano-americanos no brasileros, es decir, de igual sangre que la que aquí se iba formando. Este número modifica en algo el porcentaje de individuos de sangre nueva, pero las líneas generales permanecen las mismas y los datos citados son suficientes para indicar cuál podría ser el grado de formación de la raza y cómo la transformación era desigual, pues mientras en Buenos Aires la población extranjera era tan numerosa como se ha visto, en algunas provincias, San Luis por ejemplo, su número era tan reducido que podía considerarse insignificante. Esto quiere decir, que la superposición ó mejor dicho, la transformación va en progresión decreciente de la capital al litoral, y del litoral al interior. No obstante, debe tenerse presente que en cuanto á industrias, artes y costumbres, llegaban á algunas regiones, aun cuando el número de extranjeros fuera escaso; las ideas llevadas por unos pocos, tenían en sí fuerza expansiva y se propagaban.
Hay que tener presente que para establecer la cifra exacta de los individuos de sangre argentina y los de sangre extranjera, debe recordarse el número que da la inmigración en los años anteriores, lo que aumentaría en un 20 por 100 por lo menos, para la ciudad de Buenos Aires y para el Rosario, el número de los individuos-elemento extranjero y en un 10 por 100 para toda la nación. Es verdad, también que en ese elemento hay mucho español que aunque con modificaciones impuestas por los tiempos, trata en su naturaleza de continuar la constitución étnica argentina de 1853.
Por otra parte, las condiciones geográficas, físicas y económicas del país, el camino más corto de Europa, la mayor población desde siglos establecida en las regiones del Plata, el mayor conocimiento de las mismas, la facilidad de los cultivos, del abundante riego, eran todas circunstancias que hacían preferir el establecimiento en las provincias del litoral con relación á las del interior. Como era con la inmigración que los progresos se acentuaban, se explica de por sí la forma en que ellos se desarrollaron.
En lo que á educación se refiere, las dos universidades de antaño, continuaron desempeñando su cometido, y no obstante las deficiencias y los malos momentos porque á veces pasaran, lo cierto es que de sus aulas salían la mayor parte de los hombres que con su pensamiento tuvieron influencia en la marcha del país. En la enseñanza secundaria, este período cuenta con la fundación del colegio del Uruguay, la implantación de nuevos métodos, planes y organizaciones, en todo lo cual descuella la figura de Amadeo Jacques. Se fundan también los colegios nacionales de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Tucumán, Salta y Catamarca. La enseñanza primaria, encomendada á las provincias era, tal vez por aquella misma circunstancia, la más deficiente, aun cuando su existencia fuera condición para la garantía que la nación daba y da á las provincias, del libre goce de sus instituciones. Las provincias llenaron sus deberes como pudieron, y los adelantos en la materia fueron lentos.