El elemento anarquista es en su mayoría extranjero, pero la constante propaganda, hace secuaces entre los argentinos. Tengo informes de que muchos obreros que trabajan en el puerto de la capital, que son argentinos, sobre todo los naturales de Corrientes, se hacen anarquistas. La propaganda es certera: pocas ideas vagas, dos ó tres precisas, que hieren sentimientos comunes: el de la injusticia del régimen económico sobre todo, el de humillación después; basta entonces que la idea caiga en el cerebro de un hombre con poco desarrollo intelectual y de algún carácter, y se tiene allí formado un anarquista.

He tomado con alguna detención estas dos manifestaciones de la vida argentina contemporánea porque concurren á caracterizar una época. No sólo en la composición étnica de la población, en los progresos en todas sus formas, en el estado económico, se nota la transformación social; se ve también que las ideas traídas por la inmigración fecundan en esta tierra; que hechos sociales nuevos, de la mayor importancia, acompañan á la transformación incesante. En 1853 nadie hubiera podido pensar en la existencia en la Argentina de lo que después sería el anarquismo, ni siquiera en los socialistas. Hoy, la realidad la evidencia.

8. Con ello concluyo el bosquejo de nuestra época: que los adelantos de la industria, del trabajo y de la ciencia, marchen acompañados de la justicia, del orden, del buen gobierno, para que sean infundadas las ironías de la Europa respecto de nosotros; que se respeten las autoridades, y que éstas á su vez ayuden á los trabajadores, eviten las protestas y mitiguen amarguras. Así podrá la Argentina festejar el segundo centenario de la revolución de mayo, con un himno verdadero de victoria!


CAPÍTULO V
transformación social é instituciones

1. Factores que deben considerar el historiador y el legislador.—2. La transformación material y étnica de la República Argentina. La mestización y el hibridismo. Los aportes inmigratorios.—3. El carácter del pueblo argentino. Afirmaciones de Le Bon. Falta de fundamento. Una opinión de Belmar sobre el porvenir del Río de la Plata.—4. Nacimiento y transformación de las instituciones. Acuerdo necesario entre sociedad é instituciones. El problema respecto de la Argentina. Disposiciones constitucionales ó legales de relativa permanencia y disposiciones transitorias. Conclusión.

1. Las estadísticas, las cifras, los datos geográficos, históricos, sociológicos, antropológicos, la psicología social, la educación, las costumbres, las instituciones políticas, leyes, constituciones, todo es necesario para seguir la trama del desenvolvimiento de un pueblo. El mayor conocimiento de tantos factores y de todas las situaciones que su combinación provoca, tiene la mayor utilidad para el historiador y para el legislador: el uno buscará en la aparente desarmonía de tantos materiales la ley que rige el conjunto; de este modo los hechos que se suceden no se le presentarán como al niño que por primera vez viaja, las hileras interminables de postes del telégrafo que con abrumadora regularidad pasan delante de sus ojos á lo largo de la vía: se le mostrarán unidos y relacionados los unos como causas de los otros ó todos ellos como causas ó efectos de algunos más. Sale así la historia del primer momento de su formación, la de simple colección de hechos, para hacer de ellos análisis más prolijo, que permita á tal disciplina entrar en la categoría de las ciencias. Al otro, al legislador, facilitará su tarea; convencido por los estudios propios y ajenos, que las instituciones no son sino el bronce fundido que debe solidificarse en el molde impuesto de antemano, hará de modo que no contradigan las ideas, los modos de ser, las situaciones del pueblo á que van destinadas, y sólo sabrá que cumplen tal cosa cuando tenga el conocimiento más completo posible de las formas que han presidido el desarrollo anterior y de los factores de toda clase que continúan influyendo en la evolución de su pueblo.

De aquí también que para expresar, en el más humilde trabajo, como éste, la opinión que se tiene sobre la forma en que nuestras instituciones han acompañado las transformaciones morales y materiales del pueblo argentino, haya debido tener en cuenta todos aquellos factores en la medida en que ha sido necesario para tal estudio.