Et el conde tovo que era verdad esto que Patronio le dijo et puso en su corazón de lo facer así e rogó a Dios quel guardase a él e a todos sus amigos de tal homne.

Et entendiendo don Johan que este enjiemplo era muy bueno, fizolo escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así:

Para mientes a las obras et non a la semejanza,

Si cobdiciares ser guardado de haber mala andanza[44].

[44] En la edición de Argote y en el códice de Puñonrostro no se encuentra la palabra beguina, que después de todo es un galicismo: A esta infame mujer, mil veces peor que Celestina, según comparación de Azorín, le dan el bello nombre de «pelegrina». Figura en ejemplarios para sermones y hay de este cuento recuerdo en gran número de obras.

EJEMPLO XLIII

De lo que contesció al Bien et al Mal, et al cuerdo con el loco.

El conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero en esta manera:

—Patronio, a mi contesce que he dos vecinos, el uno es homne a que yo amo mucho, et ha muchos buenos debdos entre mi et él porquel debo amar; et non sé que pecado o que ocasión es que muchas veces me face algunos yerros et algunas escatimas de que tomo muy grand enojo: et el otro non es homne con quien haya grandes debdos, nin grand amor, nin hay entre nos grand razón porquel deba mucho amar; et este, otrosí a las veces fáceme algunas cosas de que yo non me pago. Et por el buen entendimiento que vos habedes, ruégovos que me consejedes en que manera pase con aquellos dos homnes.

—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—esto que vos decides, non es una cosa, ante son dos, et muy revesadas la una de la otra. Et para que vos podades en esto obrar como vos cumple, placeme hía que sopiésedes dos cosas que acaescieron; la una, lo que contesció al Bien et al Mal; et la otra, lo que contesció a un homne bueno con un loco.