[59] «Grand madureza [de] seso es mester para encobrir luengo tiempo la venganza.»
[60] «Por fuerte que sea contender luengo tiempo con su enemigo, más fuerte cosa es [contender] homne con su voluntad.»
[61] No encuentro explicación a este párrafo, como no quiera decir: «Es mal uso de verdat cuanto los homnes dicen, por complir su talante, por lo mester, por fablar de más, o por menos saber».
[62] Es acertada interpretación de D.ª María Goyri; el códice dice: «De buen seso es qui non quiere facer para grand obra lo que la ha, non teniendo acabar mester aparejado».
QUINTA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—ya desuso vos dije muchas veces que tantos enjiemplos et proverbios, dellos muy declarados, et dellos ya cuanto más oscuros, vos había puesto en este libro que tenía que vos cumplían asaz, et por el afincamiento que me feciestes hobe de poner en este postrimero treinta proverbios algunos tan oscuramente que será maravilla si bien los pudierdes entender si yo o alguno de aquellos a qui los yo mostré non vos los declararen, pero seet bien cierto, que aquellos que parescen más oscuros o más sin razón que desque los entendiéredes, que fallaredes que non son menos aprovechosos que cualesquier de los otros que son ligeros de entender. Et pues tantas cosas son escriptas en este libro sotiles, et oscuras, et abreviadas, por talante que don Johan hobo de complir talante de don Jaime, dígovos, que non quiero fablar ya en este libro de enjiemplos, nin de proverbios, mas, fablaré un poco en otra cosa que es muy más aprovechosa.
Vos, señor conde, sabedes que cuanto las cosas espirituales son mejores et más nobles que las corporales, señaladamente porque las espirituales son duraderas et las corporales se han de corromper, tanto es mejor cosa et más noble el alma que el cuerpo, ca el cuerpo es cosa corrumptible et el alma cosa duradera; pues si el alma es más noble et mejor cosa que el cuerpo, et la cosa mejor debe ser más preciada et más guardada, por esta manera, non puede ninguno negar que el alma non debe seer más preciada et más guardada que el cuerpo—
Et para seer las almas guardadas ha mester muchas cosas, et entender, que en decir guardar las almas, non quiere al decir, sinón facer tales obras por que se salven las almas; ca por decir guardar las almas, non se entiende que las meten en un castillo, nin en un arca en que estén guardadas, mas quiere decir, que por facer homne malas obras van las almas al Infierno. Pues para las guardar que non cayan al infierno, conviene que se guarde las malas obras que son carrera para ir al infierno, et guardándose destas malas obras se guarde del infierno.
Pero, debedes saber, que para ganar la gloria del Paraiso, que ha guardarse homne de malas obras, que mester es de facer buenas obras, et estas buenas obras para guardar las almas et guisar que vayan a Paraiso ha mester y cuatro cosas: la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación; la segunda, que desque es en tiempo para lo entender, que crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguna cosa dellos; la tercera, que faga buenas obras et a buena entención por que gane el Paraiso: la cuarta, que se guarde facer malas obras por que sea guardada la su alma de ir al Infierno—
A la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación: a esta vos digo, que segund verdad la ley de salvación es la sancta fe católica segund la tiene et la cree la sancta Madre Eclesia de Roma. Et bien creed, que en aquella manera que lo tiene la vejezuela que está filando a su puerta al Sol, que asi es verdaderamente; ca ella cree que Dios es Padre et fijo et Spiritu Sancto, que son tres personas et un Dios; et cree que Jesu-Cristo es verdadero Dios et verdadero homne; et que fué fijo de Dios et que fué engendrado por el Spiritu Sancto en el vientre de la bien aventurada Virgo Sancta María; et que nasció della Dios et homne verdadero, et que fincó ella virgen cuando concibió, et virgen seyendo preñada, et virgen después que pario; et que Jesu-Cristo se crió et cresció como otro mozo; et después, que predicó, et que fué preso, et tormentado, et después puesto en la cruz, et que tomó y muerte por redemir los pecadores, et que descendió a los infiernos, et que sacó ende los Padres Sanctos que sabían que había de venir et esperaban la su venida, et que resucitó al tercer día; et aparesció a muchos, et que subió a los cielos en cuerpo et en alma, et que envió a los apóstoles el Spiritu Sancto que los confirmó et los fizo saber las Escripturas et los lenguajes, et los envió por el mundo a predigar en su Sancto Evangelio. Et cree, que El ordenó los sacramentos de Sancta Iglesia et que lo son verdaderamente así como El ordenó, et que ha de venir a nos judgar, et nos dará lo que cada uno meresció, et que resucitaremos, et que en cuerpo et en alma habremos después gloria o pena segund nuestros merescimientos. Et ciertamente cualquier vejezuela cree esto, et eso mismo cree cualquier cristiano.