Ya desuso es dicho que en la manera del engendramiento non se puede escusar algun deleite, contra este deleite, do conviene de haber alguna cosa non muy limpia, es puesto uno de los elementos que es el más limpio, et señaladamente para alimpiar, ca las más de las cosas non limpias, todas se alimpian con el agua; otrosí en bapteando la criatura dicen: «Yo te bateo en el nombre del Padre, et del Fijo et del Spiritu Sancto» et métenlo en el agua. Pues veet si es este sacramento fecho con razón, ca en diciendo «yo te bateo en el nombre del Padre del Fijo et del Spiritu Sancto» y mismo dice et nombra toda la Trinidat et muestra el poder del Padre et el saber del Fijo et la bondat del Spiritu Sancto; et dice que por estas tres cosas, que son Dios et en Dios, sea alimpiada aquella criatura de aquel pecado original en que nasció; et la palabra llega al agua que es elemento et facese sacramento. Et este ordenamiento deste sancto sacramento que Jesu-Cristo ordenó es egual et complido, ca tan bien lo pueden recebir, et lo reciben, las mujeres como los homnes. Et así pues este sancto sacramento es tan mester, et fué ordenado tan con razón, et lo ordenó Jesu-Cristo, que lo podía ordenar así como verdadero Dios, non puede con razón decir homne del mundo que este sancto sacramento non sea tal et tan complido como lo tiene la madre sancta eglesia de Roma.
Et cuanto de los otros cinco sacramentos que son: penitencia, confirmación, casamiento, orden, postrimera unción bien vos diría tantas et tan buenas razones en cada uno dellos que vos entendríades que eran asaz; mas déjolo por dos cosas: la una, por non alongar mucho el libro; et lo al, porque sé que vos et quien quier que esto oya, entendrá que tan con razón se prueba lo al como esto.
Et pues esta razon es acabada asi como la yo pude acabar, tórnase a fablar de las dos maneras en como se puede homne et debe guardar de facer malas obras para se guardar de ir a las penas del infierno, et podrá facer et fará buenas obras para la gloria del Paraiso.
Señor Conde Lucanor, segund desuso es dicho, sería muy grave cosa de se poner por escripto todas las cosas que homne debía facer para se guardar de ir a las penas del infierno et para ganar la gloria del Paraiso, pero, quien lo quisiese decir abreviadamente podría decir que para esto non ha mester al sinón facer bien et non facer mal. Et esto sería verdat, mas porque esto sería como algunos dicen grant verdad et poco seso, por ende, conviene que—pues me atreví a tan grand atrevimiento de fablar en fechos que cuido que me non pertenescía segund la mengua del mio saber—que declare más como se pueden facer estas dos cosas; por ende, digo asi: que las obras que homne ha de facer para que haya por ellas la gloria del paraiso, lo primero, conviene que las faga estando en estado de salvación. Et debedes saber, que el estado de salvación es cuando el homne está en verdadera penitencia, ca todos los bienes que el homne face non estando en verdadera penitencia, non gana homne por ellas la gloria del paraiso, et razón et derecho es, ca el Paraiso que es veer a Dios et es la mayor gloria que seer puede, non es razón et derecho que la gane homne estando en pecado mortal, mas lo que homne gana por ellas es que aquellas buenas obras lo traen más aina a verdadera penitencia et esto es muy grand bien. Otrosí, le ayudan a los bienes deste mundo para haber salud et honra et riqueza et las otras bienandanzas del mundo. Et estando en este bienaventurado estado, las obras que homne ha de facer para haber la gloria del Paraiso, son así como limosna, et ayuno, et oración, et romería, et todas obras de misericordia, pero todas estas buenas obras para que homne por ellas haya la gloria del Paraiso ha mester que se fagan en tres maneras: lo primero que faga homne buena obra, lo segundo que la faga bien, lo tercero que la faga por escogimiento. Et, señor Conde Lucanor, como quier que esto se puede asaz bien entender, pero por que sea más ligero aun, decirvos lo he más declarado.
Facer homne buena obra es toda cosa que homne face por Dios, mas es mester que se faga bien, et esto es, que se faga a buena entención, non por vanagloria, nin por hipocresía, nin por otra entención, sinón solamente por servicio de Dios: otrosí que lo faga por escogimiento, esto es, que cuando hobiere de facer alguna obra, que escoja en su talante, si es aquella buena obra o non, et desque viere que es buena obra, que escoja aquella porque es buena et deje la otra que él entiende et escoge que es mala. Et faciendo homne estas buenas obras, et en esta manera, fará las obras que homne debe facer para haber la gloria de Paraiso; mas por facer homne buena obra si la faz por vanagloria o por hipocresía o por haber la fama del mundo, maguer que faz buena obra, non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su entendimiento bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha et verdadera entención. Et a este tal contescerá lo que contesció al senescal de Carcasona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, porque non las fizo a buena nin a derecha entención, non le prestaron para ir a Paraiso et fuese para el Infierno. Et si quisiéredes saber cómo fué esto deste senescal fallarlo hedes en este libro en el capítulo XL.
Otrosí, para se guardar homne de las obras que homne puede facer para ir al Infierno, ha mester de se guardar y de tres cosas: lo primero que non faga homne mala obra, lo segundo que la non faga mal, lo tercero que la non faga por escogimiento; ca non puede homne facer cosa que de todo en todo sea mal sinón faciéndose asi: que sea mala obra, et que se faga mal, et que se faga escogiendo en su entendimiento homne que es mala, et entendiendo que es tal facerla a sabiendas, ca non seyendo y estas tres cosas, non sería la obra del todo mala; ca puesto que la obra fuese en si mala, si non fuese mal fecha, non faciéndola escogiendo que era mala, non seríe del todo mala; ca bien así como non sería la obra buena por seer buena en sí, si non fuese bien fecha et por escogimiento, bien asi, aunque la obra fuese en sí mala, mala non lo sería del todo si non fuese mal fecha et por escogimiento. Et asi como vos digo por enjiemplo de senescal de Carcasona que fizo buena obra, pero porque la non fizo bien non meresció haber nin hobo por ello gualardón, asi vos daré otro enjemplo de un caballero que fué ocasionado et mató a su señor et a su padre; como quier que fizo mala obra, porque la non fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal nin meresció haber por ello pena, nin la hobo. Et porque en este libro non está escripto este enjiemplo, contarvos lo he aquí, et non escribo aquí el enjiemplo del Senescal porque está escripto, como desuso es dicho:
—Asi acaesció: que un caballero había un fijo que era asaz buen escudero. Et porque aquél señor con quien su padre vivía, non se guisó de facer contra el escudero en guisa porque pudiese fincar con él, hobo el escudero entre tanto de catar otro señor con quien visquiese. Et por las bondades que en el escudero había et por cuanto bien le servió, ante de poco tiempo fizol caballero. Et llegó a muy buen estado. Et porque las maneras et los fechos del mundo duran poco en un estado, acaesció así: que hobo desavenencia entre aquellos dos señores con quien vivía el padre et el fijo, et fué en guisa que hobieron de lidiar en uno.
Et el padre et el fijo cada uno dellos estaba con su señor, et como las aventuras acaescen en las lides, acaesció así, que el caballero, padre del otro topó en lit con aquel señor con quien el su señor lidiaba et con quien vivía su fijo, et por servir a su señor, et porque entendió que si aquel fuese muerto o preso que su señor sería muy bien andante et mucho honrado fué trabar dél tan recio que cayeron entramos en tierra. Et estando sobre él por prenderle o por matarle su fijo que andaba guardando a su señor et serviendol cuanto podía, desque vió a su señor en tierra, conosció que aquel quel tenía era su padre.
Si hobo ende grand pesar, non lo debedes poner en dubda, pero doliéndose del mal de su señor comenzó a dar muy grandes voces a su padre et a decirle, llamandol por su nombre: que dejase a su señor, ca como quier que él era su fijo que era otrosí vasallo de aquel señor que él tenía de aquella guisa, que si non lo dejase, que fuese cierto quel mataría.
Et el padre porque non lo oyó, o non lo guisó facer, non lo dejó. Et desquel fijo vió a su señor en tal periglo et que su padre non lo quería dejar, membrándose de la lealtad que había de facer, olvidó et echó tras las cuestas el debdo et la naturaleza de su padre, et entendió que si descendiese del caballo, que con la priesa de los caballos que y estaban que por aventura ante que él pudiese acorrer, que su señor que sería muerto: et llegó así de caballo como estaba, todavía dando voces a su padre que dejase a su señor, et nombrando a su padre et a si mismo. Et desque vió que en ninguna guisa non le quería dejar, tan grand fué la cuita, et el pesar, et la saña que hobo, que como vió que estaba su señor, que dió tan grand ferida a su padre por las espaldas que pasó todas las armaduras et todo el cuerpo. Et aun tan grand fué aquel desaventurado golpe que pasó a su señor el cuerpo et las armás así como a su padre, et murieron entramos de aquel golpe.