Otrosí, conviene que sufra muchos trabajos et muchas cuitas en cuanto está en el vientre de su madre. Otrosí, porque a cabo de los siete meses es todo el homne complido et non le cumple el gobierno de aquellos humores sobejanos de que se gobernaba en cuanto non había mester tanto dél, por la mengua que siente del gobierno, quéjase; et si es tan recio que pueda quebrantar aquellas telas de que está cercado, non finca más en el vientre de su madre. Et estos tales son los que nascen a siete meses et pueden tan bien vevir como si nasciesen a nueve meses, pero si entonce non pueden quebrantar aquellas telas de que está cercado, finca cansado et como doliente del grant trabajo que levó, et finca todo el ochavo mes flaco et menguado de gobierno. Et si en aquel ochavo mes nasce, en ninguna guisa non puede vevir. Mas, de que entra en el noveno mes, porque ha estado un mes complido es ya descansado et cobrado en su fuerza, et [en] cualquier tiempo que nasca en el noveno mes cuanto por las razones dichas non debe morir; pero cuanto más tomare del noveno mes, tanto es más sano et más seguro de su vida; et aun dicen que puede tomar del deceno mes fasta diez días, et los que a este tiempo llegan son muy más recios et más sanos, como quier que sean más periglosos para sus madres. Et asi bien podedes entender, que por cualquier destas maneras, por fuerza ha de sufrir muchas lacerias et muchos enojos et muchos periglos.

Otrosí, el periglo et la cuita que pasa en su nascimiento, en esto non he porque fablar, ca non ha homne que non sepa que es muy grande a maravilla. Otrosí, como quier que cuando la criatura nasce non ha entendimiento porque lo sepa ese facer por si mismo, pero Nuestro Señor Dios quiso que naturalmente todas las criaturas fagan tres cosas: la una es llorar: la otra es que tremen: la otra es que tienen las manos cerradas. Por el llorar se entiende, que vienen a morada en que ha de vevir siempre con pesar et con dolor et que lo ha de dejar aún con mayor pesar et con mayor dolor. Por el tremer se entiende, que viene a morada muy espantosa, en que siempre ha de vivir con grandes espantos et con grandes recelos, de que es cierto que ha de salir aún con mayor espanto. Por el cerrar de las manos se entiende, que viene a morada en que ha de vivir siempre cobdiciando más de lo que puede haber, et que nunca puede en ella haber ningund complimiento acabado.

Otrosí, luego que el homne es nascido, ha por fuerza de sofrir muchos enojos et mucha laceria, ca aquellos paños con que los han de cobrir por los guardar del frío, et de la calentura, et del aire a comparación del cuero del su cuerpo, non ha paño, nin cosa que a él llegue por blanda que sea, que non le paresca tan áspero como si fuese todo de espinas. Otrosí, porque ellos non han entendimiento, nin los sus miembros non son en estado, nin han complisión porque puedan facer sus obras como deben, non pueden decir nin aun dar a entender lo que sienten. Et los que los guardan et los crian, cuidan que lloran por una cosa, et por aventura ellos lloran por otra, et todo esto les es muy grant enojo et muy grant queja. Otrosí, de que comienzan a querer fablar, pasan muy fuerte vida, ca non pueden decir nada de cuanto quieren nin les dejan complir ninguna cosa de su voluntad, asi que en todas las cosas han de pasar a fuerza de si et contra su talante.

Otrosí de que van entendiendo, porque el su entendimiento non es aun complido, cobdician et quieren siempre lo que les non aprovecha, o por aventura que les es dañoso. Et los que los tienen en poder non gelo consienten, et fácenles facer lo contrario de lo que ellos querían, porque de los enojos non hay ninguno mayor que el de la voluntad; por ende pasan ellos muy grand enojo et grand pesar.

Otrosí, de que son homes, et en su entendimiento complido, lo uno por las enfermedades, lo al por ocasiones et por pesares et por daños que les vienen, pasan siempre grandes recelos et grandes enojos. Et ponga cada uno la mano en su corazón, si verdat quisiere decir, bien fallará, que nunca pasó día que non hobiese más enojos et pesares que placeres.

Otrosí, de que va entrando la vejedat, ya esto non es de decir, ca también del su cuerpo mismo como de todas las cosas que vee de todas toma enojo, et por aventura todos los quel veen toman enojo dél. Et cuanto más dura la vejez tanto más dura et cresce esto, et en cabo de todo viene la muerte que se non puede escusar, et ella lo face partir de si mismo et de todas las cosas que bien quiere, con grand pesar et con grand quebranto.

Et desto non se puede ninguno escusar et nunca se puede fallar buen tiempo para la muerte; ca si muere el homne mozo, o mancebo, o viejo, en cualquier tiempo le es la muerte muy cruel et muy fuerte para si mismo et para los quel quieren bien. Et si muere pobre o lazdrado, de amigos et de contrarios es despreciado; et si muere rico et honrado, toman sus amigos grand quebranto, et sus contrarios grand placer, que es tan mal como el quebranto de sus amigos. Et demás al rico contesce como dijo el poeta: «Dives divitias» etc. que quiere decir: «Que el rico ayunta las riquezas con grand trabajo, et poséelas con grand temor, et déjalas con grand dolor.»

Et asi podedes entender, que por todas estas razones, todo homne de buen entendimiento que bien parase mientes en todas sus condiciones debía entender que non son tales de que se debiese mucho presciar.

Demas desto, segund es dicho desuso, el homne es más menguado que ninguna otra animalia, ca el homne no ha ninguna cosa de suyo con que pueda vevir, et las animalias todas son vestidas o de cueros, o de cabellos, o de conchas, o de péñolas, con que se pueden defender del frío et de la calentura et de los contrarios, mas el homne desto non ha ninguna cosa, nin podría vevir si de cosas ajenas non fuese cubierto et vestido.

Otrosí, todas las animalias ellas se gobiernan que non han mester que ninguno gelo apareje, mas los homnes non se pueden gobernar sin ayuda de otri, nin pueden saber cómo pueden vevir si otri non gelo muestra. Et aun en la vida que facen, non saben en ella guardar tan complidamente como las animalias lo que les cumple para pro et para salut de sus cuerpos.