[23] No aduce Knust dato alguno acerca del origen de este práctico consejo, dictado por la experiencia a don Juan Manuel.
EJEMPLO XVIII
De lo que contesció a don Pero Melendez de Valdés cuando se le quebró la pierna.
Fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, un día, et díjole así:
—Patronio, vos sabedes que yo he contienda con un mi vecino que es homne muy poderoso et muy honrado; et habemos entramos postura de ir a una villa, et cualquier de nos que allá vaya primero, cobraría la villa, et perderla ha el otro; et vos sabedes cómo tengo ya toda mi gente ayuntada; et bien fío por la merced de Dios, que si yo fuese, que fincaría ende con grand honra et con grand pro. Et agora estó embargado, que lo non puedo facer por esta ocasión que me contesció, que non estó bien sano: et como quier que me es grand pérdida en lo de la villa, bien vos digo, que me tengo por más ocasionado por la mengua que tomo et por la honra que a él ende viene, que aun por la pérdida. Et por la fianza que yo en vos he, ruégovos que me digades lo que entendierdes que en esto se puede facer.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, como quier que vos facedes razón de vos quejar, para que en tales cosas como estas ficiésedes lo mejor siempre, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a don Pero Melendez de Valdés.
E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—, don Pero Melendez de Valdés era un caballero mucho honrado del reino de León, et había por costumbre que cada quel acaescíe algun embargo, siempre dicía: «Bendicho sea Dios, ca pues él lo face, esto es lo mejor.»
Et este don Pero Melendez, era consejero et muy privado del rey de León: et otros sus contrarios, por grand envidia quel hobieron, asacáronle muy grand falsedat et buscáronle tanto mal con el rey, que acordó de lo mandar matar.
Et seyendo don Pero Melendez en su casa, llegol mandado del rey que enviaba por él. Et los que le habían a matar estábanle esperando a media legua de aquella su casa. Et queriendo cabalgar don Pero Melendez para se ir para el rey, cayó de una escalera et quebrol la pierna. Et cuando sus gentes que habían a ir con él, vieron esta ocasión que le acaesciera, pesoles ende mucho, et comenzáronle a maltraer diciendol: