—¡Veed el falso del Emperador, lo que me fué decir! Porque él sabe que la sarna que yo he, non es de tal manera como la suya, díjome que me untase con aquel ungüento que se él untó, por que sabe que non podría guarescer con él, mas de aquel otro ungüento bueno con que él sabe que guarescería, dijo, que non tomase dél en guisa ninguna; mas por le facer pesar yo me untaré con él et cuando él viniere fallarme ha sana. Et so cierto que en ninguna cosa non le podría facer mayor pesar, et por esto lo faré.

E los caballeros et las dueñas que con ella estaban, trabaron mucho con ella que lo non ficiese, et comenzáronle a pedir merced muy fieramente llorando que se guardase de lo facer, ca cierta fuese, si lo ficiese, que luego sería muerta.

Et por todo esto non lo quiso dejar: Et tomó la hierba et untó con ella las llagas. Et a poco rato comenzol a tomar la rabia de la muerte, et ella repintiérase si pudiera, mas ya non era tiempo en que se pudiese facer. Et murió por la manera que había porfiosa et a su daño.

Mas, a don Alvarhanez contesció al contrario desto, et porque lo sepades todo como fué, contarvos he como acaesció:

Don Alvarhanez era muy buen homne et muy honrado et pobló a Yxcar et moraba y. Et, el conde don Pero Ansurez pobló a Cuellar et moraba en ella. Et el conde don Pero Ansurez había tres fijas.

Et un día estando sin sospecha ninguna entró don Alvarhanez por la puerta: et al conde don Pero Ansurez plogo mucho con él. Et desque hobieron comido preguntol, que porque vinía tan sin sospecha. Et don Alvarhanez dijol: que vinía por demandar una de sus fijas para con que casase, mas que quería que gelas mostrase todas tres et quel dejase fablar con cada una dellas et despues que escogeria cual quisiese. Et el conde veyendo quel facía Dios mucho bien en ello, dijo: quel placía mucho de facer cuanto don Alvarhanez le dicía.

Et don Alvarhanez apartose con la fija mayor et dijol que: si a ella ploguiese, que quería casar con ella, pero ante que fablase más en el pleito, quel quería contar algo de su facienda, e que sopiese lo primero que él non era muy mancebo et que por las muchas heridas que hobiera en las lides en que se acertara, quel enflaqueciera tanto la cabeza que por poco vino que bibiese, quel facie perder luego el entendimiento; et de que estaba fuera de su seso que se asañaba tan fuerte que non cataba lo que dicía; et que a las vegadas firía a los homes en tal guisa que se repentía mucho después que tomaba a su entendimiento; et aun, cuando se echaba a dormir, desque yacía en la cama, que facía y muchas cosas, que non empecería nin migaja si más limpias fuesen. Et destas cosas le dijo tantas que toda mujer quel entendimiento non hobiese muy maduro, se podría tener dél por non muy bien casada.

Et de que esto lo hobo dicho, respondiol la fija del conde: que este casamiento non estaba en ella sinón en su padre et en su madre.

Et con tanto, partiose de don Alvarhanez et fuese para su padre.

Et de que el padre et la madre le preguntaron qué era su voluntad de facer; e porque ella non fué de muy buen entendimiento como lo era mester, dijo a su padre et a su madre: que tales cosas le dijiera don Alvarhanez que ante quería seer muerta que casar con él.