—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.
—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monte Gosing (mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué el anito de los dientes?
—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájaro salaksak y la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.
—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.
Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vapor Rómulus en dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.
Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamado tigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabido mangmangkik.
VIII.
SABEISMO Y ASTROLOGÍA.
Es probable que los ilocanos hayan rendido culto al sol y la luna, á los que hasta ahora dan el tratamiento de Apo (Señor). Aseveran que las manchas de la luna son un árbol, bajo cuya sombra está durmiendo San José, recordando su huida á Egipto[14]. Se observan aquí dos noticias de diferente procedencia, curiosamente enlazadas: una conseja ó tradición fabulosa y otra verdad evangélica, como el sueño de S. José en su huida á Egipto. En vista de ésto, ¿no se puede opinar que el hoy durmiente S. José, era antes de la introducción del catolicismo en Ilocos, el Dios Superior de la teogonía ilocana primitiva? Es decir, que los ilocanos adoraban á la luna, no como divinidad, sino morada del Bathala, esto es, como cielo.