—El propósito de los médicos es combatir una fuerza invencible, la muerte.

—Dícese que el amor y el dinero son los únicos monarcas que rigen en el mundo; pero el honor logra á veces sobreponerse.

—Nadie nació con camisa.

Esto quiere decir que todos los hombres son iguales, y no debe uno despreciar á su prójimo.

DIOS-DIOSAN

Babailans entre los visayas, baglans entre los infieles del Abra, y katalonans, entre los tagalos se llamaban aquellos ministros de la religión que los filipinos profesaban, cuando el intrépido Magallanes arribó á estas playas.

De aquella religión primitiva, sólo se conservan escasas y vagas noticias en los anales del país, y en la memoria de los indígenas, indefinibles restos envueltos en supersticiones y consejas, los cuales están ora viciados con muchas preocupaciones europeas introducidas, ora menoscabados ó mezclados con las santas ideas del Cristianismo.

Para poder distinguir las genuinas supersticiones filipinas, es preciso poseer profundos conocimientos en el Folk-Lore Universal y en la prehistoria del país. De otro modo, nos exponemos á aceptar como creencia filipina una que es de filiación china, portuguesa, española, americana ó … hasta alemana.

No hablamos por ahora de aquella religión casi extinguida, procurando reconstituirla con datos históricos y tradicionales; sólo sí, de los ministros de aquella religión primitiva, es decir: de un sólo capítulo de la teogonía de Filipinas.