—La mariposa que revolotea á nuestro alrededor ó entra en la casa, es señal de que en otro lugar habrá muerto un pariente.
—La luciérnaga es la luz ó el candil del espíritu maligno.
XVII.
OTRAS SUPERSTICIONES.
El que quiera ver algún demonio debe rezar el Credo al dar las ocho de la noche y al pronunciar la resurreccion de la carne, incline su cabeza hasta casi tocar la tierra y verá entre sus piés la mar de espíritus malignos.
—Se prohibe barrer en el crepúsculo vespertino, para evitar se toque á algún ser invisible ó que éste se manche, en cuyo caso el ofendido se venga causándonos enfermedades.
—El que tiene remolino en la frente, sufrirá vientos contrarios, cuando navegue.
—El que sueña algún suceso, espera otro real contrario al que vió en sueños, como por ejemplo. Si se sueña que un enfermo ha muerto, éste no morirá.
—Es malo silbar por la noche, porque acuden fantasmas.