—Al niño que coma sesos, le saldrán temprano canas.

—La niña ó el niño que tiene algunas rayas, entre las ordinarias de los dedos, tendrá hijos ilegítimos, cuando crezca.

—En las épocas aciagas del cólera, los ilocanos niéganse á contestar al que llame á la puerta de sus casas, y creen que el que llama es el Sr ……… cólera.

—Los ilocanos narran que es pesado dormir á la puesta del sol, especialmente para los enfermos, y que con ello se agrava la enfermedad. Por ésto prohiben acostarse á los dolientes.

—El que duerma en la cocina, se casará con una anciana.

—Las viejas del Norte prohiben apoyar la cara en las manos y llevar éstas en la cabeza, porque tales actitudes parecen indicar que uno reniega de su vida.

—Los ilocanos dicen que tantos sean los sonidos del canto del chacon, cuantas son los años de vida que hasta entonces lleva.

Gracias al difunto D. Pastor Velazquez, Presbítero indígena, que con celo perseguia á los supersticiosos; desaparecieron en Vigan muchas preocupaciones, que en otros pueblos ilocanos aún se conservan.

—En el pueblo de San Vicente, Ilocos Sur. abundan escultores que tallan imágenes de Santos, que por su fealdad solo se asemejan á esos cuadros religiosos procedentes de China.

Y vá una anécdota interesante: