Cuando los peces lumbá-lumbá (tag. é iloc.) siguen la dirección del buque, es presagio de viaje próspero; pero si saltan en dirección opuesta, anuncian vientos contrarios.

En Vigan he visto representar una comedia, en la que estaban personificados los cuatro elementos.

A veces, de noche se oyen en la tierra los repiques de campana del cielo, y el que tiene la dicha de escucharlos, tendrá larga vida.

Los ilocanos dicen que el sol zambulle en el mar, porque viviendo ellos en costas, parecen verlo así.

XX.

SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPA

Aprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot[26] y D. Luis Montoto[27], en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte[28], en Cataluña por D. José Perez Ballesteros[29], en Asturias por D. Luis Giner Arivau[30], en Portugal por Consiglieri Pedroso en su Tradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.

En la Biblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de la Historia de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor, en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según los sábios de pasadas centurias.

Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intitulado El Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libro Artículos Varios sobre etnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.