[6] Compárese ésto con lo que escribe Concepción del Tigbalan. [↑]
[7] Esta preocupación indudablemente fué añadida por los españoles á las puramente ilocanas. Hay una conseja, según la cual los Jesuitas poseen libritos milagrosos. [↑]
[8] “Y además de los sacrificios ofrecían comidas á los Anitos.” Colin, pág. 63. Lavor evangélica, Madrid 1663. [↑]
[9] Los tagalos ofrecen también viandas sin sal al Matandá sa punsó, viejo fabuloso que creen vive en los montones de tierra, que forma el anay. [↑]
[10] Algunos de los amuletos antiguos de los filipinos, están sustituidos por el signo de la Redención. [↑]
[11] Tabo: tazon de cáscara de coco. [↑]
[12] Más adelante encontraremos una larga lista de supersticiones ilocanas, que pertenecen á España y Portugal. [↑]
[13] Sucesos de Filipinas. Mexico 1609. [↑]
[14] Esta conseja trae á las mientes á la fabulosa vieja adivina de los Iroqueses (salvajes de la América del Norte), que fué trasportada á la luna, donde está tejiendo sin cesar, hasta la eternidad. [↑]
[15] Los gaddanes dan á su Dios Amanobay como esposa á Dalingay; las rancherías de Ilamut y los altabanes creen que Buhan es esposa del dios Kabiga: y los ifugaos y muchos igorrotes, dicen que su dios Cabunian tiene cuatro hijos. [↑]