[1] En el periódico inglés The Atheneum usó en 1846 por vez primera la palabra Folk-Lore, Mr. William J. Thoms, iniciador de esta idea en Europa, y en 1878 fué establecida en Lóndres la primera sociedad folk-lórica. [↑]
TERMINOLOGÍA DEL FOLK-LORE
(Informe del autor pedido por los folk-loristas españoles)
Hermano de los selváticos aetas, igorrotes y tinguianes y nacido en esta apartada colonia española, donde la civilización brilla aún con luz muy ténue, confieso sinceramente que muy poco, ó mas bien dicho, nada sé yo de la nueva ocupación del pensamiento humano llamado Folk-Lore.
Impulsado por la atenta invitación de mi amigo el ilustrado Sr. Director del Boletin[1], tomo sin embargo, la pluma para indicar el humilde concepto que me he formado de las diversas opiniones sobre el verdadero sentido del vocablo sajon Folk-Lore.
La primera cuestión que se me presenta, al definir el Folk-Lore, es la de si es ciencia ó no.
Para Mr. Nutt es ciencia: dice que es la Antropología referente al hombre primitivo, y la Antropología es ciencia. Afirmo lo mismo de Mr. E. Sidney Hartland, que define el Folk-Lore así: la Antropología que estudia los fenómenos psicológicos del hombre inculto; de Mr. Gomme, autor de la definición siguiente: “La ciencia que trata de las supervivencias y costumbres arcáicas en las edades modernas:” y de Wake, que da esta definición: aquella parte de la Antropología, que trata de los fenómenos psicológicos del hombre primitivo. Según el Sr. D. Alejandro Guichot y Sierra, los españoles han sido los primeros en considerar como ciencia el Folk-Lore. En efecto, el Dr. Machado y Alvarez es de los que sostienen que el Folk-Lore es ciencia y lo define de esta manera: “La ciencia que tiene por objeto el estudio de la humanidad indiferenciada ó anónima, á partir desde una edad que puede considerarse infantil, hasta nuestros días.”
Mr. Wheatley asevera á su vez que el Folk-Lore apenas puede llamarse ciencia, si bien es verdad que esta afirmación es difícil de compaginar con la definición que da del Folk-Lore: la ciencia no escrita del pueblo.
La eminente escritora Sra. D.a Emilia Pardo Bazán, presidente del Folk-Lore Gallego, asegura que el objeto del Folk-Lore es “recoger esas tradiciones que se pierden, esas costumbres que se olvidan y esos vestigios de remotas edades que corren peligro de desaparecer para siempre, para archivarlos, evitar su total desaparición, conservar su memoria y formar con ellos, por decirlo así, un museo universal, donde pueden estudiar los doctos la historia completa de lo pasado.”