Ahora para describir con mayor exactitud á los ilocanos debemos dividirlos en tres clases: 1.a. La principalía ó los que se distinguen por su riqueza, ilustración ó influencia que se llaman babaknang (ricos) ó amaen ti ili (padres del pueblo). 2.a. La gente baja, que vive en poblado, llamada kailian; y 3.a. los katalonan ó sean los que viven en el campo.

Los principales son de mas débil constitución física que las demás clases; son más ilustrados, y muchos de ellos demuestran felices disposiciones para el estudio como el Obispo Arqueros y Bukaneg, cuyos nombres inmortaliza la historia; escusado será decir que son más cultos y de mejores costumbres.

En cambio, son aficionados al juego de naipes que la 3.a clase desconoce. Y algunos conservan el antiguo despotismo, que distinguia á sus ascendientes: hay cabezas de barangay que obligan á trabajar gratuitamente ó mal asalariados á sus tributarios y les exigen objetos que debieran comprar, abusando de su superioridad.

Por lo regular, los principales se visten de pantalon de guingon, tegido de Ilocos, fino, fuerte y de color azul oscuro, camisa de lienzo canton ó coco, con puños doblados, calzan zapatos de cuero de elefante ó chinelas, sin calcetines, especialmente los viejos; botonadura de oro; unos usan sombreros de Europa, y otros los del país, llamados salakot con chapas de plata ú oro encima. Los jóvenes gastan vestidos de mejor gusto, calcetines y pantalones blancos ó de lana.

De lo dicho se exceptuan los de Vigan, que poco tienen de típico: muchos viganeses gastan trajes á la europea, con la diferencia de que llevan fuera los faldones de la camisa, y ván sin americana.

Los muchachos van sin pantalones, aún en las calles hasta tener la edad de siete ú ocho años.


Los kailianes visten calzoncillos rayados ó blancos aún en la calle, camisas de coco, ó rayados, sin calzado ó con chinelas, poco limpios, usan salakot, y algunos, sombreros. Varios de Ilocos Norte van sin él á la Iglesia.

Tienen mucho de la ilustración de los principales, con quienes viven; también conocen el juego de naipes, constituyendo la mayoría de los que llenan las galleras.

De esta clase son los pintores, músicos, herreros, carpinteros, canteros, albañiles, escultores, plateros y otros oficios mecánicos.