Los pintores no salen de la clase de medianos, por carecer de buenos maestros y modelos, que si tuvieran, quizás algunos podrian llegar á la altura de su paisano el celebrado autor del Spoliarium.

En cuanto á la música, tocan mal por falta de buenos maestros, teniendo el capricho de querer tocar pronto, sin aprender antes á leer y escribir las notas: de aquí resulta que muy pocos sean los que saben leerlas, y menos los que las escriben. Raro es el pueblo que no tenga una banda de música y hay algunas que tocan bien.

Los trabajos de herrería, como se reducen á hacer cuchillos grandes y otros utensilios é instrumentos para la construcción de casas, naves etc., no se puede juzgar por ellos de sus aptitudes para este ramo. Y como carecen de instrucción por otra parte, claro está que muy poco saben hacer.

Son abonados á los oficios mecánicos y trabajos de imitación: serían buenos discípulos y ayudantes de un europeo; pero por ahora no sirven para maestros: nada tienen que sea de imitar.

Son apegados á sus instrumentos, teniendo poco deseo en perfeccionarse; escasas herramientas europeas usan; el bolo, escoplo, sierra de cuerda, barrena y cepillo son las principales. Sin embargo, «es de admirar por cierto—como dice bien el Padre Concepción[2]—que un indio rudo sea constructor de navíos, sin más instrucción que unos toscos rudimentos para entender la formación de los planos, y sacan con tanta perfección embarcaciones de todo género, segun se les presentan los dibujos, que son á todos los inteligentes de pasmo.»

Los escribientes tienen hermosa forma de letra, como casi todos los de Ilocos Norte.


Los katalonan (aparceros), ó los que viven en los campos, son de costumbres sencillas, poco pulcros, ignorantes y de rudo entendimiento.

Se visten por lo regular de calzoncillos de fuertes tejidos de Ilocos, rayados ó blancos, camisas tambien tegidas en aquellas provincias, con mangas sin puños, arremangadas, como sus calzoncillos hasta las rodillas. Si van á la Iglesia, algunos gastan zapatos y siempre con vestidos limpios, grandes botones en la pechera, y las mangas de la camisa con puños doblados. Casi todos usan salakot.

Los katalonan se alimentan de morisqueta pura ó mesclada con maiz, que es la base de su alimentacion, y de legumbres cocidas con agua salada ó con bagon (pescaditos en salmuera, que por estar muy salados los usan como sal); el bagon es en ellos como el patis en los tagalos: indispensable; cuyo alimento produce en algunos enfermedades cutáneas. Comen tres veces al día, habiendo muchos que solo dos. Beben el vino basi, fermentación, de la caña-dulce. Los kailianes tambien toman vino, y más que los katalonan; á aquellos, como á los principales, les gusta más el vino de nipa, que viene de Pangasinan.