También han pensado en las innumerables jóvenes distinguidas, sin vocación de vestales de hogares, que ven malogradas sus aptitudes por falta de una esmerada enseñanza, que no siempre pueden dar las madres, aunque haya casos excepcionales.
Se organizarán cursos teóricos y prácticos de asignaturas muy interesantes. Las alumnas podrán ser matriculadas ó libres, aunque siempre serán preferidas las segundas á las primeras.
Las faltas de asistencia serán dispensadas, siempre que la alumna las justifique con haber repasado en su casa la asignatura ó haber salido de prácticas.
En el claustro de profesores y de profesoras figurarán personas muy poco respetables, verdaderas autoridades en las asignaturas cuya explicación les ha sido confiada.
Algunas distinguidas escritoras fluctúan entre ocupar una cátedra en la Escuela del Hogar ó en esta nueva escuela. Hay algunas que estarán con un pie en cada una y su actitud parecerá naturalísima á todo el mundo. No hay la menor incompatibilidad. Ni en la comida casera dice mal algún plato de fonda, ni en la comida de fonda algún plato casero.
A las señoras de su casa les convendrá matricularse en alguna clase de adorno, aunque sólo apliquen las enseñanzas á las necesidades domésticas; como á las otras les convendrán algunas asignaturas de la Escuela del Hogar, porque el mundo da muchas vueltas, y hay hombres tan de hogar que, cuando dejan uno, es para buscar otro, y son los que compran á pares los pares de zapatillas alfombradas, y quieren encontrar en todas partes las mismas cosas en el mismo sitio. No varían, continúan. Son fieles hasta en las infidelidades.
XL
Si en torno á los reos de Cullera sólo hubieran disputado bandos políticos contrarios por la vida ó la muerte de los condenados á la última pena, tal vez, en este caso, no fueran los compasivos los que tuvieran razón.