Yo creo que el Ayuntamiento debiera agradecer el desinterés del señor Madrazo y congratularse de que un teatro municipal sea, por fin, un teatro popular, por sus precios, al alcance de las clases menos acomodadas.
¿No es deber del Ayuntamiento procurar por todos los medios el abaratamiento de las subsistencias? ¿Quieren que el teatro español sea un teatro aristocrático? Entonces debieron empezar por no concedérselo al doctor Madrazo, tan conocido por sus ideas democráticas y republicanas.
Entonces, si un millonario generoso se ofreciera como empresario del teatro Español para obsequiar al público con funciones gratuitas, ¿no se le concedería el teatro?
Además, ¿cree el Ayuntamiento que es el precio de las localidades lo que da ó quita al teatro el decoro debido á sus prestigios?
No es al precio, sino á la calidad del espectáculo á lo que debiera atender el Ayuntamiento.
Bien está á peseta el chocolate de á peseta. El Ayuntamiento, en este caso, al contrario que en el sabido cuento, lo pide más caro, sabiendo que peor es imposible.
XI
Dice una antigua canción inglesa, parafraseada por Dante Gabriel Rossetti: «El mar no tiene más rey que Dios».