Se ha censurado á la Compañía Transatlántica porque en sus barcos se dice misa y se reza la oración y el rosario. Yo no creo que la asistencia á estos actos sea obligatoria para los pasajeros. Pero, nótese: siempre censuran la celebración de estas ceremonias los que, sin creer en ellas, no se atreven á proclamar su descreimiento y... porque no se diga, se molestan en presenciarlas. Es cobardía suya y dicen que es intolerancia ajena.

A mí me parece más intolerancia la de los barcos ingleses, que, al viajar por líneas donde son muchos los pasajeros católicos, sólo celebran el culto protestante y no llevan un sacerdote que pueda auxiliar á un moribundo de religión católica.

Pero, en este caso, nadie habla de intolerancias ni de intransigencias, y lo más gracioso es que los más libres pensadores no pierden ceremonia del culto protestante por... curiosidad, por pasar el rato. Y eso que, al final, hay colecta.

También habrá oído usted decir que los camareros de los barcos españoles, con esa democracia tan nuestra, se permitían andar en mangas de camisa entre los pasajeros. No he podido comprobarlo; pero sí que, en barcos ingleses, con esa aristocracia tan suya, andaban... no en mangas de camisa, en calzoncillos.

En esto, como en todo, así hemos escrito nuestra historia y así vamos contándola por el mundo.

El saludo al nuevo barco de guerra España no debe ser cuestión de ideas; tampoco debe serlo el saludo á los barcos de paz de la Compañía Transatlántica Española.


II

Distinguidos escritores y críticos de Arte han solicitado, para la próxima Exposición Nacional de Bellas Artes, una instalación destinada á exponer obras de don Ignacio Pinazo.