Tan de justicia es la demanda que, sin duda, la inmediata respuesta será la concesión, y aun ha de parecemos tardía, pues quizás hubiera debido anticiparse á la petición el ofrecimiento en este caso.

En la inquietud algo anarquista de nuestra moderna pintura, entre oscilaciones de la moda, influencia de fuertes individualidades, titubeos de los unos y afirmaciones prematuras de los otros, Pinazo ha sido de esos grandes y seguros artistas que, fieles á la realidad objetiva del Arte, sobre modas y gustos pasajeros, son como estrellas fijas guiadoras infalibles del derrotero cierto.

No quiere decir que la moda no sea legítima en arte y que no tenga sus encantos. La moda es siempre expresión de una modalidad espiritual en el tiempo, y por ser documento interesante en la Historia del Espíritu Humano, también puede serlo en la Filosofía del Arte.

Mas si nada pierde una mujer hermosa con ir vestida y adornada al gusto del día, y aun lo gracioso del atavío es picante realce de la hermosura á los ojos vulgares, solicitados por lo llamativo del adorno antes que por la verdad de la hermosura, no es menos cierto que, si el adorno es gracia, sólo la desnudez es verdad.

Un figurín es muy poco; una hermosa mujer, bien vestida, es algo; una mujer desnuda y muy hermosa, es hermosa de veras.

Pues de esta sólida hermosura es la obra de Pinazo. Por las obras de otros pintores han dejado figurines y modas sus gracias y sus artificios; en unas, eso fué toda su razón de ser; de otras, quizás por haber atendido demasiado á lo pasajero no quedó todo lo que debiera haber quedado. En Arte sólo sobrevive lo que es vida, lo que es Espíritu.

La obra de Pinazo es algo más que un figurín, y la exposición de sus obras puede ser saludable enseñanza para tantos jóvenes artistas en camino de perderse desorientados; unos, por andar á la última moda; otros, por sacar moda nueva, como no se haya visto, si es posible.

Hay obras de arte de contemplación recomendable contra neurastenias artísticas, como el campo y el mar y sus aires puros contra la neurastenia física.

Las obras de Pinazo son de estas obras privilegiadas; obras de salud, de fuerza, de verdad, como las de Velázquez, sus hermanas mayores.