—Pero ¡chico! ¿Estás comprando ostras? ¿Quieres suicidarte?
—No. Yo no soy aprensivo. Además, tengo convidada á la familia de mi mujer.
IV
Como anticipo al centenario de Shakespeare, y ya nos contentaríamos para suma total con un anticipo como ese en nuestro centenario de Cervantes, durante el próximo Mayo ha de inaugurarse en Londres una curiosa reconstitución de dicha capital en tiempos de Shakespeare, con sus tortuosas callejas, sus casas de madera. Habrá suntuosas fiestas, en que tomarán parte más de tres mil personas de la mejor sociedad, vestidas á usanza de la época en la severa pero fastuosa corte de la reina Isabel, la vestal de Occidente. Habrá torneos y pasos de armas, con históricas armaduras en caballeros y palafrenes.
En el teatro del Globo, copia exacta del que fué dirigido por Shakespeare en unión de Burlage, serán representadas obras de Shakespeare, de Marlowe, de Ben-Johnson, de Beaumont y Fletcher y de otros gloriosos autores contemporáneos del que logró oscurecer la gloria de todos.
Una kermesse revivirá costumbres populares, las canciones y danzas de la época, pavanas y gallardas.
En la sala de los festines podrá asistirse á una comida de ceremonia de la reina Isabel, rodeada de sus adoradores y de sus cortesanos.
Habrá conciertos de música del siglo xvi y mascaradas á la italiana, tan del gusto de aquella corte, rara mezcla de rudeza y refinamiento, de energía y de corrupción.