Polichinela. (Dentro, a gente que se supone fuera.) ¡Guardad bien las puertas, que nadie salga, hombre ni mujer, ni perro ni gato!

Hostelero. ¿Dónde están, dónde están esos bandoleros, esos asesinos?

Pantalón. ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Mi dinero! ¡Mi dinero! (Van saliendo todos por el orden que se indica. El Doctor y el Secretario se dirigen a la mesa y se disponen a escribir. Los dos alguaciles de pie, teniendo en las manos los enormes protocolos del proceso.)

Capitán. Pero ¿es posible lo que vemos, Crispín?

Arlequín. ¿Es posible lo que sucede?

Pantalón. ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Mi dinero! ¡Mi dinero!

Hostelero. ¡Que los prendan..., que se aseguren de ellos!

Pantalón. ¡No escaparán..., no escaparán!

Crispín. Pero ¿qué es esto? ¿Cómo se atropella así la mansión de un noble caballero? Agradezcan la ausencia de mi señor.

Pantalón. ¡Calla, calla, que tú eres su cómplice y has de pagar con él!