Colombina. En toda la ciudad no se habla de otra cosa; por las calles se reúne la gente en corrillos, y todos murmuran y claman contra el señor Polichinela.

Leandro. ¿Qué decís?

Capitán. ¡Y si algo volviera a intentar contra vos...!

Arlequín. ¿Y si aún quisiera oponerse a vuestros amores?

Colombina. Todo sería inútil. Silvia está en casa de mi señora, y sólo saldrá de allí para ser vuestra esposa...

Leandro. ¿Silvia en vuestra casa? Y su padre...

Colombina. El señor Polichinela hará muy bien en ocultarse.

Capitán. ¡Creyó que a tanto podría atreverse con su riqueza insolente!

Arlequín. Pudo atreverse a todo, pero no al amor...

Colombina. ¡Pretender asesinaros tan villanamente!