—¿Entonces, para qué está la policía; para qué sirve la policía?...

El viejo gaucho nos miró con expresión de asombro y respondió sin asomo de ironía:

—¿Cómo pa qué sirve?... ¿Y las votaciones quién las iba hacer?...

—¡Lindo pueblo!

—Lindazo; aquí tuitos viven y los que tienen habelidá viven bien.

—¿Y usted de qué vive?

—¿Yo?... Yo tengo más habelidá que ninguno... sacando el pulpero, se entiende...

—No comprendo qué negocios puede hacer el pulpero con gentes que no tienen nada ni trabajan en nada.

—Que no tenemos nada, es verdá; pero trabajar, trabajamos, y le vendemos cueros, cerda, plumas de ñandú y de cuando en cuando una puntita'e ganao.

—¿Y de dónde sacan todo eso?