No sé por qué me parece que este proceso, más que la primera justicia del cuarto Austria, ha sido la primera infamia, pues que a este hombre, para hacelle caer dentro de las leyes, hásele achacado la muerte de aquel alguacil Francisco Xuara, que a buen seguro que no cometió, pues si sólo ahorrárasele el vivir, por abusos de mal gobierno y filtraciones de los fondos del Estado, díganme si no había de estar la mayor parte de los ministros del mundo, los que no ahorcados, puestos en prisión perpetua.
No, sino pongan los ratones donde haya tocino, y esperen a ver si se dedican a la vida contemplativa.
¡Cómo acordaríase el infelice marqués de Siete Iglesias, yendo para el cadalso, de que ya le profetizó Villamediana tan mal fin aquella tarde que tuvo en la Plaza Mayor unas pesadumbres con el teniente de la Guardia española, don Fernando Verdugo!
¿Pendencia con verdugo, y en la plaza?
Mala señal, por cierto, te amenaza.
CAPITULO III
DONDE SE DA CUENTA DEL SECRETO DIÁLOGO QUE CIERTA MAÑANA TUVIERON DOS ALTOS PALACIEGOS, Y EN EL QUE SE VE QUE VILLAMEDIANA CAMINA RÁPIDAMENTE HACIA SU LAMENTABLE FIN
No habrá dos días que hube necesidad de avistarme con un secretario del nuevo privado, del que por medio de una carta que me facilitaron del marqués del Carpio, pude conseguir tanta merced, con lo que parece que mi pretensión, ya a punto de acabar en el otro reinado, daba en aqueste un regular avance.
Para ello hube de aguardarle en una sala de la Secretaría de cámara, y a fe que no hube ocasión para aburrirme, pues, sin procurarlo ni apartarme del asiento que tomé al entrar, vine a tener conocimiento de muy transcendentales sucesos.
La sala es sombría y espaciosa; da a un patio, y como toda ella está profusamente colgada de aquellos ricos tapices que el señor duque de Alba trajo de Flandes, no puede entrar allí la luz con todo esplendor.
No dijérase sino que las tinieblas que llevamos a aquellas alegres campiñas no habían querido tener reflejo en sus lagos y habíanse vuelto a España escondidas entre el cordoncillo y nudos de los dichos tapices.