—No es la ocasión a propósito para burlas. Estáos quieto, Conde.

Las manos cedieron.

La reina miró al galán.

Y el galán era el rey.

—¿Qué Conde esperábais?—preguntó con una calma terrible, en la que agazapábanse todas las violencias.

Y doña Isabel respondió, maestramente, envolviendo su faz en una plácida sonrisa:

—Al de Barcelona. ¿No sois vos, Conde de Barcelona?

CAPITULO V
LA JORNADA DE ARANJUEZ.—«LA GLORIA DE NIQUEA», COMEDIA QUE DON JUAN DE TASSIS COMPUSO «ALEVOSAMENTE» PARA FESTEJAR EL CUMPLEAÑOS DEL REY.—UNA PIEDRA MÁS PARA EL MONUMENTO FUNERARIO QUE ÉL MISMO IBA CONSTRUYÉNDOSE

Apenas Febo ha visto llegado el tiempo natural de su regencia, y ya quiere gobernar con todo el rigor que tiene por costumbre desde su estrado del Agosto.

Madrid arde, y aún no entró del todo el mes de Mayo.