Rosa.
(Á Juan José.) ¡Parece mentira que la insultes, cuando viene á darnos su miaja de pobreza!
Juan José.
No la defiendas. ¡Mira que me resisto á dudar de tí, y si la defiendes, voy á hacerlo! (Con tono de amenaza. Á Isidra.) ¡Á usté!... Ya se lo he dicho; no quiero nada que de usté venga. Sólo un favor la pido; que salga de esta casa, y que no se le ocurra más poner los pies en ella.
Isidra.
¡Me echas de tu casa!
Juan José.
Sí, la echo á usté.
Rosa.
Pero...