Juan José.
¡Verdad, sí, verdad! Todas tus palabras lo son. Verdad que yo me digo á cada momento, cuando entro aquí y te veo desesperáa, sola, mal viviendo de la compasión de los vecinos, ¡tú, porque yo he soñáo, lo que no había soñáo nunca, lo que no me ha traído nunca con pena, ser rico, muy rico, como esos que pasean en coche! ¡Tú, por cuyo bienestar arrancaría piedras con los dientes!... ¡Tú, que sufres, que no puedes resistir más; porque no puedes, porque si esto sigue, si no traigo á casa lo preciso, tú tendrás que abandonarme, y harás bien, porque no has nacido pa sufrir y pa martirizarte!... Ahí tienes lo que yo imagino, lo que pienso, mientras el frío me hiela las lágrimas en los ojos... ¡Pero cuando tú me lo dices, entonces, creo que yo no soy nadie pa tí, que estás deseando dejarme, que no me quieres, que quieres á otro, que ese otro va á robarme el cariño tuyo, y se secan mis lágrimas, y me vuelvo loco, y me dan ganas de matarte!... (Con desesperación.)
Rosa.
¡Calla; no pongas ese gesto! ¡Me asustas! (Con terror.)
Juan José.
¡No te asustes, no; nada cavilo contra tí, esto es hablar!... ¡Pero debemos hablar de otra cosa; de buscar un recurso que remedie nuestra desgracia!... ¡Necesito que no padezcas más, lo necesito!
Rosa.
¡Un medio!... ¿Cuál?
Juan José.
(Con decisión.) ¡Uno; el que sea! (Deteniéndose un momento como si meditara. Después de una pausa, con desaliento.) ¡No lo hallo! ¡no lo hallo!... ¡No tengo dónde hallarlo!... Hay pocas obras en tarea, las precisas, y sobra gente; las otras descansan, y si te acercas á los contratistas, á los dueños, te responden: «Más adelante, cuando entre el buen tiempo, cuando alarguen los días. Espera.» (Con desesperación.) ¡Espera!... ¡Como si el estómago pudiese esperar! ¡Como si se le pudiese decir al hambre! «Aguarda, no nos muerdas hasta dentro de un par de meses;» y al frío: «No nos entumezcas las manos, no nos agarrotes el cuerpo, ten paciencia hasta que podamos comprar una manta.» ¡Espera! ¡Espera á que alarguen los días! ¡Espera!... ¡Espera!... (Con desesperación.)