Juan José.

(Levantándose.) Trae esa carta; tráela, que yo la toque. ¡Paéce mentira que un cacho de papel haga tanto daño!... (Entra el Presidiario por la derecha.)

Presidiario.

¡Cano!

Cano.

¿Qué?

Presidiario.

Te llaman en la Dirección.

Cano.

Voy á escape. (Á Juan José.) No te olvides de lo que hemos habláo. (Sale el Cano por la derecha.)