Rosa.
(Con espanto.) ¡Juan José!... (Rosa, con la cabeza baja, inmóvil, en actitud de profundo terror, y sin atreverse á volver la cabeza hacia el sitio donde está Juan José. Este permanece inmóvil también, contemplando á Rosa primero, y dirigiendo luego la vista hacia todos los muebles y objetos que hay en la habitación.)
ESCENA V
ROSA y JUAN JOSÉ
Juan José.
(Luego de hacer la pausa que indica la acotación anterior, avanza algunos pasos hacia Rosa y se detiene, sin apartar los ojos de ella.) ¡Con qué lujo vives!... ¡Y qué bien trajeá estás!... ¡Vaya, que no te has vendido por cualquier cosa!... (Con sarcasmo y dolor.)
Rosa.
¡Dios mío!... (Sin atreverse á cambiar de actitud.)
Juan José.
(Con sarcasmo.) ¿No te atreves á volverte pa mí?... ¿Tienes miedo?... ¿Te da reparo hablar conmigo?... ¡Reparo!... ¡Bueno que lo tuvieses antes de que yo robara pa tí! ¡Entonces yo era honráo y tú no!... ¡Ahora somos iguales!