Tant que'm es greu que yo vinga á creure

Que á tristor yo puch haver defensa.

Cant LVII.—Hont es lo loch, etc.

En suma, y para poner fin á esa breve pintura de la constante y fiera batalla que se dan dentro de su corazón los más opuestos afectos, y que con tanta verdad se halla en sus versos expresada, también alguna que otra vez se escapan de aquel triste corazón que, queriendo huir del dolor, tropieza con un dolor más grande:

Fugint dolor en major dolor munt,

gritos de angustia como aquel en que, recordando al atribulado patriarca de Hus, maldice su existencia:

Malehit lo jorn que'm fou donada vida;

ó este otro en que, creyendo que debía renunciar á toda felicidad, exclamaba:

Malventurós no deu cercar ventura;