Duro es de conmover el hombre ducho;
mas contad con el nuevo
corazón entusiasta del mancebo.
El Poeta
Vuélveme, pues, al venturoso día
en que el futuro bien me sonreía;
cuando de nobles cantos la copiosa
fuente brotaba, y ocultaba pía
el mundo nube de zafiro y rosa.
Vuélveme al tiempo aquel en que las flores