Como estaba colocada
junto a mi cama su cuna,
no pasaba noche alguna
sin despertar azorada;
pues, apenas se movía,
para procurarle abrigo,
acostábala conmigo,
o en mis brazos la mecía.
Ora le daba alimento;
ora, con impulso blando,
Como estaba colocada
junto a mi cama su cuna,
no pasaba noche alguna
sin despertar azorada;
pues, apenas se movía,
para procurarle abrigo,
acostábala conmigo,
o en mis brazos la mecía.
Ora le daba alimento;
ora, con impulso blando,