baña en el rosicler del nuevo día!»
(Contempla el signo.)
Todo se mueve, completando el todo,
y cada parte enlázase distinta;
los celestes Espíritus, que ascienden
y descienden al par en dobles filas,
pasan de mano en mano el áureo sello;
y en el éter batiendo alas benditas,
van de la tierra al cielo, cielo y tierra
llenando de inefables armonías.