Vio también en su imaginación —y no podía verla de otro modo, porque América estaba en la parte opuesta del globo—, la opulenta Méjico, en la América del norte, imperio de Moctezuma y conquista de Hernán Cortés, y Cuzco en el Perú, de la América meridional, espléndido trono de Atabalipa, a quien Pizarro arrebató su cetro, y la Guyana no despojada aún, que pertenecía también a la América del sur, y que todavía no había sido invadida ni conquistada, a cuya principal ciudad, llamada Manhoa, dieron los hijos de Gerión, es decir los españoles de Gerión, antiguo rey de España, el nombre de El Dorado o ciudad del oro, por la abundancia que allí había de este precioso metal.

Y así fue recorriendo Milton las cuatro partes del globo, descubiertas y por descubrir, entreteniéndose en una digresión que será más o menos oportuna, pero que indudablemente es un gran alarde de erudición, y no carece de poesía.

[134] La eufrasia tenía la virtud de aclarar la vista, y así se llama también en inglés eyebright (aclara ojos); la ruda se usaba en los exorcismos; por lo que Shakespeare (Rich. II. A. 3.º Esc. 4.ª) le da el nombre de yerba de gracia (herb of grace).

[135] Ni pecado con tu pecado, dice aquí Milton, conservando su sabor bíblico a la frase.

[136] Las alusiones encubiertas bajo esta alegoría son fáciles de interpretar. Después de estos, es decir de los descendientes del hermano menor, aunque no a mucha distancia, porque Caín había sido desterrado a un país no lejano de aquel, bajaron a la llanura, donde vivían los Cainitas, desde la cima de los altos montes en que moraban, los montes próximos al Paraíso, otros hombres de diferente raza, la familia de Seth, completamente distinta de la de Caín. Indicaban en su apariencia ser hombres justos, que ponían su estudio en adorar sinceramente a Dios. De ellos hace mención la Escritura, atribuyéndoles el culto del verdadero Dios; y Josefo y otros escritores dicen que eran dados a los estudios de la filosofía natural, y especialmente de la astronomía; pero de su bajada a la llanura y de su corrupción y trato con las hijas de Caín, los que más hablan son los escritores orientales, y especialmente los Anales de Eutiquio, de los que parece que tomó Milton estas ideas.

[137] Refiérese el autor a Enoch, cuyo tránsito se verificó a los 365 años, edad que entonces se reputaba como mediana.

[138] Conforme al texto del Génesis, cap. VII: «Ex omnibus animantibus mundis tolle septena et septena, masculinum et feminam: de animantibus vero inmundis duo et duo, masculum et feminam.»

[139] El gran río es el Tigris o el Éufrates, y el golfo es el golfo Pérsico. Ambos ríos eran del Edén, y el Éufrates en particular se llama en la Escritura gran río. Gen. XV, 18.

[140] Ventanas, dice aquí Milton, conforme el texto bíblico; y si antes las ha llamado cataratas, según la expresión común, es porque este nombre se encuentra en varias versiones, y principalmente en la Vulgata. Génesis, VII, 11.

[141] Before the Lord, ante el Señor, en presencia del Señor dice el original; pero se ha interpretado muy diversamente esta expresión por los comentadores. Unos creen que significa contra el Señor; otros bajo el Señor, es decir dependiente de su poder, idea que se repite después más claramente; y otros, por fin, en el sentido que se ve hemos dado a nuestra versión.