yo buscaré la paz que se me niega
de mi propio dolor en la amargura.
Veré pasar en juvenil cortejo
tantos dichosos que envidiar debiera,
y hallaré en su alegría algun reflejo
del tiempo en que tambien dichoso era...
¿Envidiarlos?... ¿Por qué? ¡Yo me divierto
ahogando en sus murmullos mi agonía...
¡Si aunque ellos la perdieran, sé de cierto
que para mí su dicha no sería!