recuerdo con anhelo los lugares

donde la ví una vez; y hasta las flores

que su mano cuidaba, me han dejado

recuerdo de su aroma y sus colores.

Todo me la recuerda: el mar, la tarde,

la luna con su luz vaga y dudosa;

la primavera tibia y perfumada;

la brisa juguetona y misteriosa;

la noche oscura, el abrasado estío;

el murmullo fugaz de la enramada;