que mi nombre sus labios bendecian,
que «hija mia» mi madre la llamaba,
y que «madre» mis hijos la decian...
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Lloras? Tu corazon he destrozado...
—¡Si tú supieras lo que yo he llorado!...
¡YA NO!
Ya pasaron los dias,