que yo no he respirado...

Ya no temes jamás entre la gente

que pase yo á tu lado.

Los goces que soñé en mis desvaríos

puede decirme otro hombre que son suyos...

¡Tú tienes hijos ¡ay! y no son mios!...

—¡Yo los tengo tambien, y no son tuyos!


¡IMPOSIBLE!