así piensa en su mente, casi helada:

—«Yo no hice á nadie mal; nunca en mi vida

»en mí venció al deber pasion alguna,

»y al bien y á la virtud con ánsia ardiente

»mis fuerzas consagré desde la cuna.

»La oracion y el ayuno, rudamente

ȇ la carne rebelde han amansado,

»y ha sido de mi vida en el pasado

»mi orgullo la humildad, mi lecho el suelo,

»mi amor el bien y mi ambicion el cielo.