de léjos atraidos por sus labios de grana,

cual vuelan las abejas sobre la flor lozana,

de su lecho en los pliegues se vendrán á posar.

¡Oh sueño de la cuna! ¡Plegaria de la infancia!

¡Voz que siempre acaricia del mal en la ignorancia,

religion que se esparce y sonrie al surgir,

preludio del concierto que en la noche se exhala!...

Como el pájaro esconde su pico bajo el ala,

en la oracion el niño mece su alma al dormir.

II.