—que esa ambicion en mí fuera irrisoria.
Escribo, como llora el desgraciado,
como canta el alegre; porque el pecho
es para el hondo sentimiento estrecho
y se desborda el duelo ó la alegría,
ésta con expansiva carcajada,
aquél en una lágrima sombría.
Escribo sin buscar otra ventura,
sin anhelar más precio á mis canciones
que desahogar un poco mi amargura.