No te inquietes por ella, todo sigue su vía;

no pienses el camino que ella puede tomar.

Todo tiene aquí bajo marcado el derrotero:

el rio, hasta el mar hondo sigue el curso ligero,

la abeja laboriosa va de la flor en pos;

que tiene su destino todo vuelo que zumba:

el águila á los cielos, el vampiro á la tumba,

la golondrina al nido y la oracion á Dios.

Cuando por mí hasta el cielo su voz vuela ligera,

soy como el pobre esclavo sentado en la ladera,