OTOÑO.

Horas de duda, aborrecidas horas,

apartaos de mí, que ya no os temo

sino en recuerdo, como á mal pasado.

Fiebres abrasadoras

que tántas, tántas veces me han postrado,

en vano el eco mi memoria hiere,

del angustioso grito

que hacíais resonar dentro del pecho

despedazando el corazon marchito.