en que el suspiro ardiente
del jóven entusiasta,
eterna aspiracion á un imposible,
se trueque en viril canto
en que lo hermoso de la forma sea,
no la belleza plástica insensible:
cuerpo que encierre el alma de una idea!
Y es porque cada edad tiene marcada
una mision distinta y la huye en vano:
el jóven sueña, el hombre fuerte piensa,