y recuerda el anciano.

Verdad que en la mitad de nuestra vida

la ilusion vagarosa ya se aleja

entre las sombras del ayer perdida;

verdad que ya mi mente no refleja

la plácida frescura

de los años felices; mas ¿acaso,

al ocultarse el astro luminoso

de mi pasada juventud cercana

en el sombrío ocaso