unos por necio orgullo, otros soñando,

en la mujer que adoran con locura;

yo nó: si la victoria

llego á alcanzar un dia de ventura,

por tí será, que para tí la quiero.

¿Quién como tú podria merecerla?

¿Acaso no he bebido

en tu seno purísimo la esencia

de fé, de amor, de bien y sentimiento

que nutre mi existencia